Rogelio Figueroa y su promesa verde
Eugenio Martínez Rodríguez
publicado originalmente en wikeo.com
5 de junio de 2005
Cuando en el 2004, Rogelio Figueroa aspiró a la gobernación por nominación directa, no era un desconocido para gran parte de las organizaciones comunitarias y ambientales en la Isla. Ya contaba con 8 años de trayectoria, los cuales utilizó para desarrollar algunas ideas que serían parte de la plataforma política que presentó en su campaña.
En una entrevista con Wikeo.com, un día antes de que la Comisión Estatal de Elecciones diera a conocer que obtuvo poco más de 1,200 votos, Rogelio reflexiona sobre lo que fueron sus comienzos en el ambientalismo, así como los recientes resultados que ha obtenido su partido Puertorriqueños Por Puerto Rico.
Primeros pasos en el ambientalismo
La raíz de su defensa por el ambiente se remonta a su niñez, cuando disfrutaba con su familia de ambientes naturales como montañas, ríos y fincas. Notó en esos momentos como su padre, una persona que describió como “bien sería”, invertía su personalidad en ese tipo de entornos. De esta manera, mientras su memoria acumulaba gratos recuerdos en ambientes naturales, comenzó a ver la naturaleza como algo suyo.
Según iba creciendo, y notaba cómo los sitios donde vivió las mejores experiencias de su niñez eran destruidos, comenzó a sentirse incómodo con la situación. Luego, obtiene su bachillerato y maestría en ingeniería química, y comienza a trabajar como “resolvedor” de problemas (“troubleshooter”) en industrias farmacéuticas y biotecnológicas.
Entonces, decide utilizar el mismo método de su trabajo como “resolvedor” para analizar su incomodidad con la forma en que se trata el ambiente en el país. Después de esto, se dio cuenta de que, en gran medida, la raíz del problema eran los partidos políticos. Trató de insertarse en ellos para buscar resolver los problemas que le preocupaban, como lo hacía en su trabajo, pero llegó a la conclusión de que eran impenetrables. “Si tu notas, se han casado todos unos con otros. Los rosselloses con los acevedos, los acevedos con los barceloces, y los barceloses con los berrios, estamos hablando de una oligarquía” señala Rogelio.
De esta forma, en el 1996 decide crear un partido que tuviera componentes de los partidos ecológicos, pero que también buscara soluciones para los problemas sociales, políticos y económicos. Además, quería que este nuevo partido sustituyera el divisionismo del estatus por la “unión puertorriqueña” incluida posteriormente en su plataforma. “Los partidos políticos en Puerto Rico son partidos de estatus. No son partidos de tu condición como ser humano. Están en una cosa etérea, en una cosa imaginaria, lejana como es el estatus, que si tú vienes a ver, con el día a día tuyo, no tiene nada que ver”, dice Rogelio.
El estatus y la unión puertorriqueña
Al preguntarle sobre que plan tiene para lograr la “unión puertorriqueña” descrita en su plataforma, Rogelio contesta que ya está ocurriendo, y que el Puerto Rico de hoy en día es muy diferente al de antes. Explica que el apasionamiento político que, según él, crearon los partidos para controlar al pueblo, ya está disminuyendo. Dio como ejemplo que en algunas encuestas, el estatus aparece en el décimo lugar cuando se le pregunta al pueblo.
Según Rogelio, las personas están aprendiendo que “...el que es estadista no tiene cuernos azules, ni el que es independentistas tiene una lanza verde, ni el que es estadolibrista tiene una pistola roja”.
Rogelio afirma que al otro día de resolverse el estatus, su partido estaría trabajando por el país, sea cual sea la elección, porque cree en la democracia, no como los partidos tradicionales que no creen en ella.
Nuevos partidos políticos
Sobre el punto de las diferencias que hay entre los partidos tradicionales y las nuevas organizaciones políticas, Rogelio explica que los grandes partidos son “partidos estatus”, que se han desconectado de los problemas del pueblo, e impiden el surgimiento de más alternativas. “Yo tengo las dos torres del castillo y tu eres el perro flaco que vela la puerta”, alegoriza Rogelio.
A pesar del surgimiento de varios partidos locales, Rogelio piensa que la mayoría eran “partidos locales disfrazados”, que no estaban preparados para el cambio grande que necesita Puerto Rico. “Todos los partidos locales que corrieron en Puerto Rico, excepto el Partido Acción Civil, se debían, o tenían una deferencia a los partidos generales grandes” dice Rogelio.
De surgir otro partido ambiental, Rogelio alega estaría dispuesto a formar coaliciones, de la misma forma en que su partido está trabajando en conjunto con el Partido Acción Civil.
La política y la selección natural
Para contestar a la pregunta de cómo su partido no caerá en las mismas prácticas que hoy critica, Rogelio utiliza un razonamiento de Charles Darwing, biólogo inglés creador de la Teoría de la Evolución, que decía que los que se adaptan, prevalecen, y los que no, mueren. Como hace la naturaleza en la biología, la democracia se encargará de los cambios. Este proceso de selección natural no se está dando en Puerto Rico, según él, porque no hay una democracia, pues los partidos dominantes le están cerrando el paso a la competencia, por lo cual se pueden dar el lujo de no evolucionar y ser estáticos.
Cuando haya una verdadera democracia en Puerto Rico, los partidos “...o cambian para mantenerse al día, o desaparecen” sentenció Rogelio.
Lecciones del pasado
Siguiendo la misma línea de la selección natural, Rogelio explica que los movimientos y partidos políticos que intentaron ser una alternativa en las pasadas décadas, no prosperaron porque no respondieron a los cambios. “Ellos se rajaron” dijo Rogelio, “…se fueron a unos extremos, se desconectaban de la realidad puertorriqueña, no fueron consistentes”.
El también creador de dos empresas privadas piensa que en este sentido, Puertorriqueños Por Puerto Rico sí ha hecho lo indicado, a diferencia de las experiencias del pasado. “Es cuestión de identificar bien lo que está ocurriendo y tú llevar un partido que atienda, primero lo que el pueblo necesita y lo que el pueblo está dispuesto hacer”, dijo Rogelio
Lo que el pueblo necesita
Rogelio y equipo de trabajo han desarrollado una visión sobre lo que, a su juicio, el pueblo necesita y está dispuesto hacer. Las tácticas y prácticas de desarrollo en el gobierno, en el medio ambiente y en la sociedad, son, para él, insustentables. Según Rogelio, se necesita un cambio grande para Puerto Rico, pero los partidos dominantes no están dispuestos a aceptar los cambios y las ideas necesarias.
“Los ideas de nosotros no se han dado no porque sean nuevas, no porque sean únicas, no porque son tan extraordinarias y nosotros somos genios y las encontramos. No se dan porque los partidos no quieren. Porque los intereses que les dan dinero no quieren”.
A preguntas de cómo logrará convencer al pueblo de aceptar las ideas de su partido, como la promoción intensiva del transporte colectivo, los incentivos para la creación de empresas necesarias y la promoción de fuentes de energías naturales, Rogelio explica que no hay nada de que convencer. “Yo no tengo que convencerlos de esto, el tapón se va a encargar”.
Como ejemplo de cómo irán implementándose los cambios que propone, Rogelio utiliza un razonamiento de Paul Hawken, el cual dice que el cambio necesario para restaurar el daño ambiental, solamente puede estar hecho por las mismas fuerzas que crearon ese daño, que son: la búsqueda de lo mejor, lo más barato, y lo que le de más ganancias.
Con ideas que estén basadas en estos tres elementos, Rogelio confía en que al pasar el tiempo su partido obtendrá más aceptación en los electores.
Un día después de que se realizara esta entrevista, Puertorriqueños Por Puerto Rico envió un comunicado de prensa con motivo del anuncio de la Comisión Estatal de Elecciones del total de votos hechos por nominación directa en las elecciones. “Miles prefieren un gobierno compartido entre Rogelio, El ‘Ganster’ y Quique Santiago a un gobierno compartido entre el liderato del Partido Popular, el Partido Nuevo Progresista y el Partido Independentista Puertorriqueño” agregó Rogelio, en un texto que expresa, sin decirlo, que su lucha sigue.
Nota: Aquí abajo esta un fragmento de aproximadamente 33 minutos de la entrevista que le hice a Figueroa para escribir esta semblanza.Powered by Castpost