Bautizo de agua
Una vez en una clase de humanidades un profesor nos contó como para finales de siglo XIX y principios de siglo XX, en Puerto Rico las personas realizaban lo que le llamaban “bautizos de agua” que son ceremonias improvisadas hechas en las casas para bautizar a los niños antes de llevarlos a la Iglesia para el bautizo oficial. Estos bautizos se realizaban por el temor de que el niño muriera antes de poder llevarlo a la Iglesia, lo que provocaría que la “criatura” no fuera al cielo, sino al limbo.
Él contaba eso como parte de una historia remota del país. Pero en Salinas nunca se ha dejado de hacer. Incluso yo soy padrino de agua de dos de mis primos. Cuando le dije eso al profe, él se sorprendió mucho, hasta se lo contó a los otros grupos . Realmente creía que era una tradición extinta.
El profe es de San Juan, y yo de Salinas. Pero creo que no sólo vivimos en dos costas diferentes, sino también en culturas diferentes. Él es de una cultura dominante y letrada, la élite intelectual de país, mientras que en mi lado la isla se vive en una cultura popular, donde aún se pueden contar los vecinos que tengan grados universitarios (si es que los hay, por que en mi familia aún no hay ninguno) . Son como mundos paralelos corriendo sobre el mismo tiempo y espacio.O por lo menos eso creo estar haciendo cada lunes: saliendo de un mundo y entrando a otro.
Ninguno es mejor que el otro. Sólo son diferentes. Pero me gustaría que hubiera más diálogo entre ellos.