El inminente lanzamiento de Joost, o el retorno de lo cerrado

Esta semana pude probar una versión beta de Joost, el sistema de televisión por Internet que promete revolucionar la comunicación audiovisual tan pronto se lance oficialmente. Joost es otro embeleco del sueco Niklas Zennstrom y el danés Janus Friis, creadores del controversial programa Kazaa, para compartir archivos musicales, y de la tecnología de Skype, de telefonía por Internet.
Zennstrom y Friis siempre dejan hueya en lo que hacen. El lid de un reportaje del diario El País los presenta a sus lectores de la siguiente manera: “primero revolucionaron el mundo de la música. Después, destrozaron el modelo de negocio de la telefonía. Y ahora van a por la televisión”. Y no es para menos. Ahora la próximas victimas parecen ser la televisión tradicional y You Tube, la compañía de alojamientos de vídeos recientemente adquirida por Google.
Por mi parte, tengo que decir que Joost es mucho mejor de lo que esperaba. La calidad de la imagen fue casi idéntica a la de la TV (aunque supongo que esto depende de cada computadora), no se detiene el vídeo tanto como You Tube, y hay un buen balance entre contenidos del mainstream (MTV, por ejemplo) y contenidos más alternativos (documentales de universitarios iraquíes contando y mostrando como esquivan las balas para llegar a sus clases, por ejemplo).
¿Y cómo funciona? En El País lo explican de esta manera:
Básicamente, el usuario sólo tendrá que ir a joost.com (en estos momentos, el servicio está en pruebas), bajarse el programa y empezar a disfrutar de sus contenidos en el ordenador o televisor, si es que lo tiene conectado a algún otro PC o consola con acceso a Internet. Será una televisión bajo demanda, gratuita, personalizada e interactiva. El usuario introduce en un buscador el programa que desee ver, e inmediatamente puede hacerlo sin interrupciones publicitarias. Sólo verá un anuncio antes de la emisión del programa, y otro después. También puede recomendar programas a sus amigos o crear canales propios, y la calidad de la emisión es cercana a la alta definición.
Ahora, decir que es bueno es muy diferente a decir que será una amenaza para You Tube. ¿Por qué? En mi opinión porque son modelos diferentes. En Joost no se podrán subir vídeos, ni compartirlos ni bajarlos. Su meta es la recreación de la televisión, tal y como la conocemos hoy, pero en Internet. Claro, con montones de mejoras y convenientes, pero permanece más o menos el mismo paradigma. You Tube, por el contrario, se basa en un modelo abierto y comunitario, donde el colectivo hace grande al sistema (y rico a Google, para no romantizar la cosa). Por eso, no veo ninguna competencia entre ambos, como alega este reportaje de El País. Es como comparar a Wikipedia con la Enciclopedia Británica o Encarta: yo prefiero la mayoría de las veces la Wikipedia y los conocimientos que aporta el colectivo (siempre verificando todo, claro), pero otros prefieren la “confiabilidad” que les trae un contenido escrito por expertos. Joost y You Tube son esencialmente eso; un mismo tipo de comunicación producido y difundido con diferentes filosofías corporativas: una cerrada y la otra abierta.
Lo que me lleva a pensar en qué tipo de modelos tendrán más exito en Internet: ¿Los que apuestan por la apertura y la virtuosidad del colectivo o los que prefieren lo cerrado, privado y prefiltrado?. En mi generación, al menos, veo que My Space y Facebook, modelos capaces de ser bien “privados”, tienen más éxito que, digamos, Blogger o Word Press, y ni hablar de wikis. Así que tal vez la cuestión se reduce a cultura pública y apertura (¿y Panóptico?) contra privacidad y hermetismo. ¿O habrá lugar para cada cosa?
Hay que observar el desarrollo de Joost y You Tube, y tal vez podramos sacar algunas respuestas.