Primeras impresiones
Muchos de mis textos favoritos fueron o son lecturas requeridas en cursos universitarios. Son textos que posiblemente jamás hubiera leído por mi cuenta, ya que en las primeras lecturas me parecieron pesados, aburridos, irrelevantes y nada de interesantes. Pero por la obligación tuve que leerlos. Leerlos y releerlos. Releerlos y repasarlos. Hasta lograr entenderlos, y luego apreciarlos.
Ahora los leo por mi cuenta a menudo, los recuerdo cuando pienso sobre los temas que tratan, y los uso de referencia en lo que escribo.
Me pongo a pensar en cuantas cosas buenas –libros, juegos, deportes, películas, artes, personas—nos perdemos a diario por considerarlas pesadas o aburridas en una primera vaga y superficial impresión. Tal vez deberíamos obligarnos a conocer cosas nuevas constantemente, sin importar que tan mala impresión tengamos de ellas. Quizás lo que hoy miramos desde lejos con desprecio, mañana lo disfrutaremos desde cerca con una sonrisa.
Ni hablar, te doy toda la razón. Yo también me he crusado con muchos libros en la escuela que de otra forma no hubiera leido y que son muy cercanos a mi. Y aunque aprendo de eso, sigo rechazando libros o peliculas por pura impresión. Tendríamos que ser más abiertos.
Saludos
Comment by René López — February 5, 2006 @ 8:09 am
Yo igual!! La lectura siempre ha sido uno de mis fuertes, sin embargo, antes solo leía por el gusto que le encontraba al título del libro, para luego relacionarlo con lo leído. Ahora no, tomé por “equivocación” el curso de Drama Comparada I y quedé fascinada por lo que tomé Drama Comparada II. No me arrepiento, leí sobre 40 obras literarias y cubrí todas las épocas hasta el presente. Aprendí muchas cosas de esas obras, cosas que no hubiera tenido la oportunidad de conocer sino hubiese sido por aquella “equivocación”.
Comment by Ilusion — February 5, 2006 @ 5:26 pm
Estoy súper de acuerdo con tigo. De hecho, entiendo que ese es precisamente nuestro problema, nos acostumbramos a mirar la portada, de los libros, de la gente, de los conflictos, y solo le prestamos atención a aquello que encaja con nuestros gustos, inquietudes, emociones entre otros. Vivimos en un mundo lleno de información, aunque no necesariamente veras, pero si tenemos la oportunidad de indagar. Pero no lo hacemos, nos encerramos en un mundo cómodo y hecho a nuestra medida. Hace poco, me frustre cuando le ofrecí leer a un compañero un libro, que por cierto, se que le ayudaría a entender o superar algunos conflictos, pero se rehusó a leerlo argumentando que no le gusta leer, Yo me quede en una pieza, no por que entienda que es obligación hacerlo-aunque debería- pero al menos tener la disposición. No me extraña ahora el que aburra tanto.
Comment by Francisco Torres(Lord Picis) — February 5, 2006 @ 6:59 pm
René: Tienes toda la razón, es fácil aprender algo, pero dificil es actuar de acuerdo con lo aprendido. Yo también tengo la mala constumbre de dejarme llevar por primeras impresiones. Saludos.
Ilusión: ¡Que maravillosa equivocación la tuya! Me gustaría tener más de esas equivocaciones a ménudo. A vece uno se acostumbra a un patrón establecido y calculado y cuando algo nos obliga a romper con ello resulta como una bendición. Me gustaría poder romper a voluntad, y no por casualidad. …cuidate
Francisco: Tienes muchisima razón con eso de que “solo le prestamos atención a aquello que encaja con nuestros gustos”. Conosco muchas personas que solo leen un periódico determinado, un canal específico y ciertas página selecta de Internet, todas por que son de su ideología o creencias. Yo trato –aunque no lo hago tanto como debería– de leer a menudo escritos y publicaciones de personas con las cuales difiero, porque una forma de conocer bien en lo que tu crees es conocer bien en lo que tú no crees.
Hay una Iglesia en San Juan que me dicen que utiliza este dicho que es muy bonito: “La fé de el que duda, es más fuerte”. ¡Que tremendo mensaje! ¿No? ¡Y de una Iglesia! ¡Wuao!
Saludos
Comment by Eugenio Martínez Rodríguez — February 6, 2006 @ 3:04 am