Adicción a Internet
Un fantasma recorre la blogósfera, el fantasma de la adicción a Internet (Ya sé que el intro está gasta’o , pero siempre quise usarlo, y no creo que Marx me demande reclamando propiedad intelectual). Dicen los expertos que:
A esto, Mario Nuñez del blog Vida Digital Zen contestaAsí como algunos son adictos a las drogas, el juego o el tabaco, otros lo son a pasar horas pegados a Internet, un fenómeno que un creciente grupo de especialistas de Estados Unidos considera un “problema psiquiátrico”. El aislamiento y la pérdida de autoestima son, según estos expertos, algunos de sus síntomas.
Esta es una de las razones principales por las cuales cada vez me alejo de las llamadas profesiones de ayuda. Algunos profesionales de ayuda viven de ver patología por todas partes. No hay duda de que si una persona abandona sus responsabilidades por estar conectado a Internet, la misma tiene un problema. Sin embargo ese problema no es causado por la Internet y el mismo no va a desaparecer eliminado su adicción a Internet. Si logramos eliminar esa adicción, desarrollará adicción a la televisión, a los juegos de videos, al dominó o a cualquier otra cosa.Por mi parte, no soy quien para ponerme a dar puntos de vistas sobre trastornos, adicciones, terapias y otras vainas, pero podría añadir lo siguiente. En mi familia a veces me comentan, medio en broma y medio en serio, que me la paso pega’o a la computadora, pues es de las primeras cosas que hago por las mañanas y de las últimas por la noche. Y sí, suena como a adicción ¿No?Lo que hay detrás de todo este asunto de crear enfermedades y patologías que no existen es el lucro. Si existen los adictos a la Internet podemos tener centros, hacer investigación, darles terapia y cobrarles para ayudarlos a salir de su problema.
Pero hay que reconocer que la sociedad en la cual vivimos, y el paradigma en el cual ésta opera, no es la misma a la sociedad, y su paradigma, de hace algunos años (Ahí viene el borracho a justificar su aliento a ron, pensarán algunos).
Rutina mañanera sin Internet
Tomemos por ejemplo la rutina mañanera de un abuelo promedio de las personas de mi edad. Éste se levantaría temprano en la mañana –gracias al reloj, al gallo, o a la costumbre–, pondría a colar una borra de café, recogería el periódico que le ha dejado el porteador en la puerta, y se pondría a leer entre sorbo y sorbo lo que pasó en el país el día anterior. Luego, a las par de horas, llegaría el cartero con la correspondencia, en la cual hay cuentas, cartas de familiares, postales, y spam propaganda. Le dedicaría un rato más a leer lo que le interesaría de ello, y a botar lo que no le interesa. Luego prendería la televisión, o el radio, en busca de entretenimiento mañanero para despertar completamente. Pero si su concepto de entretenimiento es otro, pues tal vez aprovecharía la tranquilidad mañanera para leer un poco del libro que tiene sobre la mesa.
Rutina mañanera con Internet
En contraste, una persona que opere bajo el nuevo paradigma actual de la sociedad, que haya asimilado bien el estilo de vida de la nueva economía de la información y el conocimiento, empezaría su vida mañanera de la siguiente manera: luego de poner a colar café, no iría a buscar ningún periódico de papel tras la puerta, sino que se conectaría a los portales cibernéticos de sus periódicos favoritos. Luego, cuando recuerde por completo que tipo de planeta dejó al acostarse, revisaría los buzones de sus correos electrónicos, en donde tiene sus facturas electrónicas, sus mensajes y postales de amistades y familias, sus ofertas de alargamiento del pene, etc. Luego, si desea entretenimiento matutino, iría al portal de su emisora de radio favorita a escuchar la programación en vivo, y chatear de una vez con los locutores. También podría ver programación televisiva del país, o del exterior, o escuchar los podcast a los cuales se ha subscrito. O si prefiere la lectura en vez de lo audiovisual, podría leer los feeds de los artículos de sus blogs favoritos, o acceder a la enorme cantidad de libros, revistas y manuales disponibles en Internet gratuitamente.
Conclusión
Como podemos apreciar, muchas de las cosas que tradicionalmente se realizaban por separado, ahora se sintetiza en un eje informático: el ciberespacio. Todo esto sin mencionar a los que usamos la computadora como fuente de investigación y como ayuda con los estudios. En mi caso, para colmo, también trabajo para un portal de Internet: tendenciaspr.com.
De modo que al final todo es casi lo mismo, pero en un solo lugar. Claro, no quita de que haya sus casos de adicción severa, pero concuerdo con Mario en que hay que ser bien cautelosos con este tipo de alarmas.
Así que como ven, sigo en estado de negación.
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Nota adicional: Por si las moscas, me hice en examen de adicción a Internet en esta página. Aquí está el resultado:You are an average on-line user. You may surf the Web a bit too long at times, but you have control over your usage.
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¿Qué addicción?
…Yo siempre tiendo a los extremos…
Como mucho o me quedo sin comer.
Veo TV todo el día o no veo nada…
Estoy en la PC ocho horas corridas o simplemente no la prendo.
Parece que tengo un problemita de crear balance en mi vida.
¿Crees que necesito ayuda? No! Simplemente soy una boricua promedio… aburrida, sin nada que hacer GRACIAS AL DESEMPLEO.
~Edith
Comment by AsharEdith — December 31, 2005 @ 12:12 pm
Creo que estamos viviendo en un momento de transición generacional, aun están los que crecieron sin la computadora en el escritorio y la conexión al Internet, por lo que entiendo que la resistencia a este nuevo modo de vida sea cuestión de tiempo, no de salud mental.
Comment by Francisco Torres(Lord Picis) — December 31, 2005 @ 8:47 pm
Participa en una investigación sobre adicción a Internet. Entra a www.atienda.com.mx/inv
Saludos y felicidades por la pag
Comment by Moisés — July 19, 2007 @ 5:40 am